Resumen
La sociedad actual se encuentra ante una crisis civilizatoria, cuyo metabolismo entre sociedad y naturaleza lo impone el modelo de producción y consumo capitalista. Este modelo impacta de forma desigual en la dimensión social, económica y ambiental, generando grandes desigualdades, pobreza y múltiples respuestas de supervivencia de las comunidades. El modelo de producción y consumo capitalista, a su vez, es productor de cuantiosos residuos urbanos, generando impactos ambientales sin precedentes en la historia de la humanidad y con consecuencias, en algunos casos, irreversibles. En este contexto, en Latinoamérica, existen comunidades que se han dedicado a la recuperación, clasificación y revalorización de materiales, que de otra forma terminarían enterrados y dispersos en los ecosistemas. El trabajo de estos clasificadores urbanos, a pesar del gran valor ambiental de su tarea, no es reconocido ni por la sociedad ni por el mercado. En el presente artículo se describe y reflexiona sobre un proceso de educación popular ambiental que tuvo lugar en Montevideo (Uruguay). El proceso educativo estuvo dirigido a clasificadores/as de residuos urbanos vinculados/as a cooperativas o procesos asociativos de producción. Comenzó con una etapa de definición y planificación colectiva del dispositivo que se implementó, en la que participaron diversos actores académicos y de sectores populares. Se analizan las fortalezas, debilidades, aprendizajes y oportunidades alcanzadas en esta experiencia.